Hasta ahora se han estudiado las armonías cromáticas de forma estructurada. En esta clase el objetivo es aplicarlas de manera libre, pero consciente. El diseño no siempre es rígido; también es expresión, experimentación y sensibilidad visual.
Una armonía cromática bien aplicada genera coherencia, equilibrio y unidad visual. Cuando los colores están correctamente relacionados, el diseño se siente ordenado y agradable, incluso si es expresivo o abstracto.
Actividad del día
Se realizará una pintura libre, pero con una condición clara: elegir una sola armonía cromática y respetarla durante toda la composición. Puede ser análoga, complementaria o triádica, según lo decida cada alumno.
Antes de comenzar, se deberá definir qué armonía se utilizará y qué sensación se desea transmitir. Durante la pintura, el enfoque no estará en crear una imagen figurativa perfecta, sino en mantener coherencia cromática y control del color.
Este ejercicio refuerza la disciplina visual, la constancia y la capacidad de mantener una decisión cromática de principio a fin, algo indispensable en el trabajo profesional del diseño gráfico.
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